El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, celebró la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil y resaltó su capacidad para revertir un escenario electoral adverso. Según sostuvo, el resultado representó un revés para Javier Milei y Donald Trump, además de un freno al avance de la ultraderecha en la región. “No hay que resignarse, no hay que bajar los brazos”, afirmó al referirse a las enseñanzas que deja la campaña brasileña.
Kicillof atribuyó parte del resultado a las decisiones que tomó Lula durante la campaña, los cambios en su forma de comunicarse con la sociedad y la movilización de sus seguidores. También cuestionó los intentos de presentar el programa económico de Milei como un modelo para otros países y planteó que la elección brasileña abre un debate sobre las políticas de ajuste. En ese marco, señaló que la voluntad popular puede modificar escenarios que parecen definidos de antemano.
El gobernador también advirtió sobre la intervención de Estados Unidos en procesos electorales de América Latina y expresó preocupación por su posible influencia en los comicios argentinos de 2027. En relación con la política nacional, señaló que distintos sectores económicos y productivos comenzaron a expresar cuestionamientos al rumbo económico del Gobierno. Finalmente, consideró que la experiencia de Lula ofrece elementos para analizar la construcción de alianzas y las estrategias de la oposición argentina.




