Desde este mes, viajar en colectivo en la provincia de Buenos Aires será más caro. Tras la actualización tarifaria autorizada por el gobierno bonaerense, el boleto mínimo para las líneas provinciales y municipales pasó a superar los $1.000 para quienes no tengan registrada la tarjeta SUBE, mientras que los usuarios con tarifa social continuarán accediendo a descuentos especiales.
El incremento forma parte del esquema de actualización mensual que busca acompañar la evolución de los costos operativos del sistema de transporte. La medida alcanza a miles de pasajeros que utilizan diariamente los servicios de corta y media distancia en distintos municipios bonaerenses.
Con los nuevos valores, los usuarios verán reflejado el aumento en los distintos tramos de viaje, impactando especialmente en quienes dependen del transporte público para trasladarse al trabajo, estudiar o realizar actividades cotidianas. Desde el sector sostienen que la actualización es necesaria para garantizar la continuidad del servicio y afrontar el aumento de gastos vinculados al combustible, mantenimiento y salarios.
El ajuste se suma a las subas que vienen registrando distintos servicios públicos durante los últimos meses y vuelve a poner en el centro del debate el costo de la movilidad urbana en la provincia. Mientras tanto, los pasajeros deberán afrontar un nuevo incremento en uno de los gastos más frecuentes de la economía diaria.




