El director del PAMI sostuvo que el organismo enfrenta un estrés financiero y no una crisis estructural. Afirmó que se están tomando medidas para ordenar su situación económica. La declaración busca aportar claridad sobre el estado del instituto.

Señaló que el contexto macroeconómico influye en el funcionamiento del sistema. Por eso, se impulsa una reorganización que permita mejorar la eficiencia. El foco está puesto en sostener los servicios esenciales.

El diagnóstico oficial apunta a transmitir control sobre la situación. Desde el organismo aseguran que el proceso es parte de una etapa de transición. La prioridad es garantizar la atención a millones de afiliados.

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