El enfrentamiento entre el Gobierno y las universidades persiste ante propuestas que no logran acercarse. El Ejecutivo plantea un esquema de financiamiento que es rechazado por la comunidad académica. La distancia entre las partes dificulta una resolución.
Las universidades sostienen que el presupuesto no cubre las necesidades básicas de funcionamiento. Denuncian un deterioro progresivo que afecta la calidad educativa. Las protestas se intensifican en distintos puntos del país.
El Gobierno, en tanto, defiende su política de ajuste y control del gasto. Argumenta que es necesario ordenar las cuentas públicas.




