La CGT decidió avanzar contra los jueces que habilitaron la reforma laboral. Presentó un pedido de recusación y solicitó la nulidad del fallo. La medida apunta a frenar la vigencia de la normativa.
El conflicto se originó tras la decisión judicial que dejó sin efecto una cautelar previa. Desde el sindicalismo sostienen que el fallo afecta derechos de los trabajadores. También cuestionan la actuación de los magistrados.
La tensión entre el Gobierno y la CGT se traslada al ámbito judicial. Se espera una nueva etapa de definiciones en tribunales. La disputa seguirá marcando la agenda política y laboral.




