La pobreza en Argentina se ubicó en el 28,2% durante el segundo semestre de 2025, según datos del INDEC, marcando una baja respecto al 31,6% registrado en la primera mitad del año. El dato también muestra una mejora significativa frente al 38,1% del mismo período de 2024.
Se trata del nivel más bajo desde el primer semestre de 2018, cuando el indicador había alcanzado el 27,3%. En paralelo, la indigencia descendió al 6,7%, consolidando una tendencia a la mejora en los indicadores sociales más sensibles.
El dato representa una señal positiva en el marco de una economía que comienza a mostrar signos de recuperación. La mejora se da en un contexto de estabilización macroeconómica y cierta desaceleración inflacionaria, factores clave en la evolución de los ingresos reales.
Sin embargo, el escenario económico presenta matices. Mientras sectores como el agro, la energía y la minería impulsan el ingreso de divisas, otros rubros con alta capacidad de generación de empleo, como la industria, el comercio y la construcción, aún muestran dificultades.




