La jornada incluyó un acto central con cuestionamientos al Gobierno y reclamos históricos.
La Plaza de Mayo se llenó de manifestantes que participaron de la conmemoración del golpe de Estado de 1976. Desde la mañana, la llegada de personas fue constante.
Las calles aledañas se vieron colmadas por columnas y banderas, en una jornada marcada por la memoria colectiva. El acto central incluyó críticas al Gobierno.
Al finalizar, la desconcentración se realizó de manera progresiva, mientras continuaron los reclamos por verdad, justicia y memoria.




