El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, galvanizó el debate sobre comercio exterior al cuestionar la relación entre la apertura de importaciones de ropa y la preservación del empleo en la industria local.
La polémica se reavivó luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, cuestionara el precio de la ropa producida en Argentina y defendiera la reducción de barreras a las importaciones. Adorni respaldó esa mirada al poner en duda que el ingreso de prendas extranjeras sea causal de pérdida laboral.
Al hablar en un medio televisivo, el jefe de Gabinete planteó que si una prenda importada cuesta menos, el ahorro y la dinámica comercial podrían generar actividad en otros sectores.
Estas declaraciones intensifican la controversia con sindicatos y empresarios textiles, que advierten sobre la destrucción de empleo y la necesidad de defensa de la producción nacional.





