La presencia masiva de barigüí, conocido popularmente como mosca negra, encendió una alerta sanitaria en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires y generó preocupación entre vecinos de localidades bonaerenses.
Este insecto suele aparecer con mayor intensidad durante los meses de altas temperaturas y elevada humedad, condiciones que se registran con frecuencia en el verano bonaerense. Su proliferación está asociada a zonas cercanas a ríos, arroyos y cursos de agua, donde el barigüí encuentra un ambiente propicio para su reproducción.
Las picaduras de este insecto se caracterizan por ser particularmente dolorosas, ya que no pica como el mosquito tradicional, sino que corta la piel para alimentarse. Esto puede provocar inflamación persistente, enrojecimiento, sangrado leve y, en algunos casos, reacciones alérgicas que requieren atención médica.
Autoridades sanitarias de la Provincia de Buenos Aires recomiendan extremar medidas de prevención, especialmente en niños, personas mayores y quienes presentan antecedentes de reacciones alérgicas.





