Un apagón generalizado marcó el inicio del Año Nuevo en distintos puntos de la Provincia de Buenos Aires, donde miles de vecinos recibieron el 1° de enero sin suministro eléctrico. El corte comenzó durante la noche del 31 de diciembre y se extendió durante varias horas en algunas localidades, generando complicaciones en celebraciones familiares y eventos al aire libre.

El apagón afectó tanto a zonas del conurbano como del interior bonaerense, con reportes de barrios completos sin luz en el momento del brindis. La falta de energía también impactó en el funcionamiento de semáforos, comercios y servicios básicos, lo que obligó a reforzar operativos de seguridad y tránsito.

Desde las empresas distribuidoras informaron que el corte estuvo vinculado a una sobrecarga del sistema en plena demanda pico, combinada con fallas técnicas en la red. A lo largo de la madrugada se iniciaron tareas para restablecer el servicio de manera progresiva.

Aunque el suministro comenzó a normalizarse durante la mañana del 1° de enero, el episodio reavivó los reclamos por la infraestructura eléctrica y la necesidad de inversiones.

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