El corte de energía se produjo durante la madrugada del último día del año y alcanzó a distritos del conurbano bonaerense, en una noche marcada por temperaturas extremas.

Un apagón de gran magnitud dejó sin suministro eléctrico a miles de hogares en distintas localidades de la Provincia de Buenos Aires durante la madrugada del 31 de diciembre, en el marco de una intensa ola de calor que elevó la demanda energética a niveles críticos.

Entre las localidades afectadas se registraron cortes en zonas de La Matanza, Lomas de Zamora, Lanús, Avellaneda, Quilmes, Almirante Brown, Florencio Varela, Berazategui, Morón, Merlo, Tres de Febrero y San Martín, entre otros distritos del conurbano sur y oeste. En varios barrios, la interrupción del servicio se extendió durante varias horas.

La falta de electricidad se sintió con mayor intensidad por las altas temperaturas nocturnas, que dificultaron el descanso de las familias y afectaron el funcionamiento de ventiladores, aires acondicionados y sistemas de refrigeración de alimentos. Vecinos de distintas localidades expresaron su malestar ante una situación que se repite cada verano.

Con el correr de la mañana, el suministro comenzó a restablecerse de manera paulatina, aunque en algunos sectores la normalización fue más lenta. De acuerdo con los primeros reportes técnicos, el apagón estuvo vinculado a sobrecargas en la red de distribución eléctrica, provocadas por el elevado consumo durante la ola de calor.

El episodio volvió a encender el debate sobre la infraestructura eléctrica en la provincia y la necesidad de realizar inversiones sostenidas para evitar cortes masivos en contextos de alta demanda. Especialistas y vecinos coincidieron en que, sin mejoras estructurales, los apagones seguirán afectando a miles de bonaerenses en los meses de verano.

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