El piloto Agustín Canapino desató una verdadera fiesta en Canning luego de consagrarse campeón por quinta vez en el Turismo Carretera, un logro histórico que lo posiciona entre los máximos referentes del automovilismo nacional. Vecinos y fanáticos se reunieron anoche para homenajearlo en una celebración que tiñó las calles de emoción, banderas y bocinazos.

El festejo comenzó apenas se confirmó su nueva coronación, cuando grupos de seguidores se acercaron espontáneamente a la zona céntrica de Canning con camisetas, gorros y carteles alusivos. Minutos más tarde, la convocatoria creció hasta convertir el lugar en un punto de encuentro donde predominó el color verde característico del equipo del piloto.

Canapino llegó al lugar en medio de una ovación. Saludó a los presentes, firmó autógrafos, posó para fotos y agradeció el acompañamiento permanente de la gente. Sus palabras generaron una fuerte emoción, especialmente entre los vecinos que siguen de cerca su carrera desde sus comienzos.

La celebración incluyó música, fuegos artificiales y una caravana improvisada que recorrió varias cuadras. La alegría por el quinto título, uno de los hitos más importantes del automovilismo argentino reciente, se sintió con intensidad en toda la localidad.

Con este nuevo campeonato, Canapino reafirma su vigencia y su lugar entre los grandes nombres del TC. Para Canning, la noche quedó marcada como un festejo inolvidable que, según muchos vecinos, “va a quedar en la historia del barrio”.

Tendencias